De una sucursal en Tampico a siete establecimientos en el sur de Tamaulipas y otros 10 en Nuevo León,…
De una sucursal en Tampico a siete establecimientos en el sur de Tamaulipas y otros 10 en Nuevo León, el empresario tampiqueño Juan José Said Manzur ha convertido a "La Pitzota"…

De una sucursal en Tampico a siete establecimientos en el sur de Tamaulipas y otros 10 en Nuevo León, el empresario tampiqueño Juan José Said Manzur ha convertido a "La Pitzota" en un negocio de expansión solida en el noreste del país que actualmente genera unos 140 empleos directos y alrededor de 250 indirectos.
El CEO de Grupo Saman prepara nuevas aperturas en la zona conurbada de Tampico, Ciudad Madero y Altamira, con las que la plantilla laboral podría alcanzar los 160 trabajadores directos.
La siguiente etapa contempla establecimientos en sectores como El 20, La Maseca y las zonas centro de Tampico y Altamira.
La expansión representa un crecimiento acelerado para una marca que llegó al sur de Tamaulipas hace apenas cinco años, cuando abrió su primera sucursal en Plaza Covadonga, después de acumular unos 14 años de operación en Nuevo León.
Desde entonces, La Pitzota extendió su presencia a distintos sectores de la zona conurbada y pasó de un punto de venta a siete sucursales.
El crecimiento también ha generado actividad alrededor de la cadena. Los aproximadamente 250 empleos indirectos están vinculados principalmente con reparto, proveeduría y servicios.
Said Manzur atribuye parte de la estrategia de expansión a la contratación de trabajadores de las mismas comunidades donde se instalan las sucursales.
En varios establecimientos, explicó, alrededor de 95 por ciento de la plantilla reside en zonas cercanas al centro de trabajo.
El modelo busca reducir los tiempos de traslado de los empleados y, al mismo tiempo, llevar fuentes de trabajo a las colonias donde la empresa abre operaciones.
Otra de las apuestas de Grupo Saman es mantener sucursales con operación de 24 horas. El esquema permite utilizar los periodos de menor demanda para procesos de preparación y producción, además de atender un mercado que opera fuera de los horarios tradicionales de los establecimientos de comida.
Entre 70 y 75 por ciento de los insumos utilizados por la cadena son frescos, de acuerdo con Said Manzur, mientras que la masa se prepara diariamente.
El empresario explicó que el modelo busca combinar la velocidad del segmento de comida rápida con procesos de elaboración al momento.
En condiciones normales, una pizza tarda entre 20 y 25 minutos en prepararse, aunque los tiempos aumentan durante los periodos de mayor demanda.
La oferta tiene además un producto que funciona como distintivo de la marca: la pizza de 16 pulgadas, de la que deriva el nombre comercial de La Pitzota.
Con siete establecimientos en Tamaulipas, 10 en Nuevo León y nuevas aperturas en cartera, Said Manzur mantiene una estrategia de crecimiento basada en ampliar puntos de venta, generar empleos y acercar los establecimientos a los mercados donde opera.
El siguiente objetivo es seguir creciendo en la zona conurbada sin abandonar el modelo de contratación local y producción diaria que ha acompañado la expansión de la empresa.



